<> Los profesores siempre hacemos bromas con los alumnos del primer banco que están tomando notas todo el tiempo, y que incluso si el profesor estornuda siguen escribiendo, y si el profesor se para y hace un chiste toman apuntes… Parece que son incapaces de discernir lo que es importante de lo totalmente anecdótico. Parece que en sus ansias por anotar absolutamente todo lo que sale en clase tienen que anotar hasta los estornudos, porque si falta cualquier detalle ¡agobio!, ¡agobio!...
Y claro, eso nos produce risa a los profesores, pero no nos damos cuenta de que tal vez, esos alumnos que tanta gracia nos hacen, que nos parecen tal vez los que menos se están empapando, son los mejores, porque en realidad no están pendientes de anotar el chiste o el estornudo del profesor sino que han sido capaces de ponerse a escribir y reflexionar por su cuenta, relacionar ideas, crear nuevas ideas, proponer cuestiones, objeciones, comentarios propios… No están tomando apuntes: están escribiendo sus apuntes.
Y claro, eso nos produce risa a los profesores, pero no nos damos cuenta de que tal vez, esos alumnos que tanta gracia nos hacen, que nos parecen tal vez los que menos se están empapando, son los mejores, porque en realidad no están pendientes de anotar el chiste o el estornudo del profesor sino que han sido capaces de ponerse a escribir y reflexionar por su cuenta, relacionar ideas, crear nuevas ideas, proponer cuestiones, objeciones, comentarios propios… No están tomando apuntes: están escribiendo sus apuntes.
1 comentario:
Un podo iluso, te veo, señor profesor. ¿O sí que hay de esos ?. Dije que me iba a la cama y ya ves que me he hecho tejadicta y no se cortar ¡buaaaaaa!
Publicar un comentario