martes, 6 de noviembre de 2007

Intereses creados

Quedo con un amigo a tomar un café. Es un amigo de verdad, así que nos contamos la vida sin complejos. Me dice: “La vida está fatal, así que mi mujer se ha puesto a trabajar”. “¿Y el bebé?”, le preguntó. Contesta: “Lo cuida una señora del Este que hemos contratado. Pero para que la criatura no se críe sin su madre, mi mujer ha cogido un trabajo de media jornada. La verdad —prosigue— es que prácticamente se va todo su sueldo en pagar a la chica…”. Y sigue: “como ella necesita el coche para ir al trabajo, que está muy en las afueras, he pedido un crédito para comprarme un moto y poder ir yo al trabajo. Así que estamos que no llegamos a fin de mes…”.

Me sigue hablando pero me he quedado encasquillado con la mente: como andan justicos de dinero, ella se pone a trabajar, pero se le va el sueldo en pagar a una mujer que le cuide a la niña, y encima él se queda sin coche así que se compra una moto y resulta que desde que su mujer trabaja fuera están todavía peor de dinero… Verdaderamente en esta sociedad nuestra andamos siempre metiéndonos en una trama de complicaciones vitales que nos hemos creado a nosotros mismos, y cada paso adelante conlleva una serie de problemas que intentamos solucionar creándonos nuevos problemas… Qué mundo, éste…

Vuelvo en mí; pongo cara de que estoy siguiendo la conversación, pero él me conoce bien, y, por eso, antes de irse, me dice: puedes contarlo en las tejas, si quieres; no me importa, somos amigos…

1 comentario:

Mamá dijo...

¿Seguro que te lo contó un amigo? ¡Y a mí quer me suena, pero encima sin moto?