Llevaba tiempo queriendo hacer una teja sobre el poema del If, de Rudyard Kipling. Tú me dirás que menuda casualidad, ahora que ha aparecido un anuncio en la tele en el que se oye una voz en off recitándolo, con la banda sonora de Tiempos de Gloria —la película de Edward Zwick— de fondo, y mientras se ve al inmenso Dani Pedrosa cayéndose y triunfando. El anuncio es realmente memorable, aunque utilice una traducción del poema que, pese a ser más fiel, no es la traducción a la que todos estamos acostumbrados; ésa que tenía en su escritorio Aznar y antes que él, José Antonio.
Pues el anuncio y mi intención de glosar el poema es casualidad: te podría enseñar mi agenda y verías que hace meses que lo tengo apuntado en la tronera de tejas —ya sabes que agenda significa en latín lo que hay que hacer—. Y para mayor casualidad, lo tenía previsto precisamente para hablar del par de versos que se reflejan mejor en el anuncio, con las imágenes de los accidentes de Dani y de sus podios: “si te encuentras el triunfo y te encuentras la derrota / y a los dos impostores les tratas de igual forma”[1]. No dormirse en los laureles y emborracharse de las mieles del triunfo y, sobre todo, de las mieles del fracaso. Es tan fácil quedarse rumiando la propia pena por haber fracasado… Mucho más difícil es no emborracharse de fracaso que tener los pies en la tierra después del éxito. El poema concluye con el fruto de todos esos condicionales: si has logrado todo eso que propone el poema, serás hombre. Hoy sé que ser hombre consiste —también— en “perder y comenzar otra vez desde cero / sin dejar escapar de la boca un lamento”[2].
[1] “If you can meet with Triumph and Disaster / And treat those two impostors just the same”. R. Kipling, If.
[2] “And lose, and start again at your beginnings / And never breathe a word about your loss”. R. Kipling, If.
Pues el anuncio y mi intención de glosar el poema es casualidad: te podría enseñar mi agenda y verías que hace meses que lo tengo apuntado en la tronera de tejas —ya sabes que agenda significa en latín lo que hay que hacer—. Y para mayor casualidad, lo tenía previsto precisamente para hablar del par de versos que se reflejan mejor en el anuncio, con las imágenes de los accidentes de Dani y de sus podios: “si te encuentras el triunfo y te encuentras la derrota / y a los dos impostores les tratas de igual forma”[1]. No dormirse en los laureles y emborracharse de las mieles del triunfo y, sobre todo, de las mieles del fracaso. Es tan fácil quedarse rumiando la propia pena por haber fracasado… Mucho más difícil es no emborracharse de fracaso que tener los pies en la tierra después del éxito. El poema concluye con el fruto de todos esos condicionales: si has logrado todo eso que propone el poema, serás hombre. Hoy sé que ser hombre consiste —también— en “perder y comenzar otra vez desde cero / sin dejar escapar de la boca un lamento”[2].
[1] “If you can meet with Triumph and Disaster / And treat those two impostors just the same”. R. Kipling, If.
[2] “And lose, and start again at your beginnings / And never breathe a word about your loss”. R. Kipling, If.
1 comentario:
Otro fan del IF. Hace años que lo regalo a mis preceptuadas mayores, sobre todo cuando tenía COU. El año pasado fue el ezamen final de Etica de 4º de ESO
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